La vida humana
Secuelas del aborto
“El aborto es cuatro veces más peligroso que el parto”, se titula la noticia sobre un estudio financiado por el Gobierno de Finlandia.
El aborto es más peligroso que el parto
Los investigadores de la unidad de análisis estadístico del Centro de Investigación y Desarrollo para el Bienestar y la Salud de Finlandia examinaron los certificados de defunción de todas las mujeres en edad reproductiva (de 15 a 49 años) que murieron entre 1987 y 1994, es decir, unas 9.129 mujeres. Los investigadores encontraron que, en comparación con las mujeres que llevaron su embarazo a término, las que abortaron en el año anterior a su muerte fueron:
- 60% más propensas a morir por causas naturales
- siete veces más tendentes al suicidio
- cuatro veces más propensas a morir en accidentes
- 14 veces más propensas a ser víctimas de un homicidio
El estudio concluyó que las mujeres que abortan tienen cuatro veces más probabilidades de morir al año siguiente que las que tuvieron a sus hijos. Además, las madres que dieron a luz son un 50% menos propensas a morir que las que no tuvieron hijos. Se confirma que el aborto es mucho más peligroso que llevar a término un embarazo, aunque éste no sea deseado.
El Síndrome Post-Aborto
El Síndrome Post-aborto (SPA) toma su nombre del Síndrome Post-Vietnam, por su similitud con este grave Trastorno de Stress Post-Traumático (PTSD) detectado entre los soldados norteamericanos que volvieron de esa guerra. Tanto su intensidad como sus síntomas son similares a los que sufre la mujer que se practica un aborto voluntario. Este Síndrome Post-Aborto figura en los manuales de Psiquiatría y Psicología de las universidades norteamericanas.
Los aspectos psicológicos de este Síndrome, según la Asociación Norteamericana de Psiquiatría, son: la depresión, la hostilidad, el desinterés y aislamiento, las imágenes recurrentes, el insomnio y pesadillas, y la incapacidad de expresar sentimientos. Otros estudios muestran un alto índice de intentos suicidas, alcoholismo, bulimia y anorexia, frigidez y ruptura de relaciones de pareja (un 70% en el primer año después del aborto), maltrato doméstico y autolesiones.
Datos del estudio de la Dra. Anne Speckhard
- el 35% pensó que su hijo abortado había venido a verlas
- el 54% tuvo pesadillas relacionadas con el aborto
- el 69% experimentó síntomas de locura
- el 73% recordaba a menudo la experiencia
- el 81% mostró preocupación por el bebé abortado
- el 61% aumentó el consumo de alcohol
- el 65% tuvo pensamientos suicidas
- el 69% tuvo problemas sexuales
- el 81% lloraba con frecuencia
- el 77% experimentó incapacidad para comunicarse
Los tres estadios del SPA (Dra. Stanford)
- El desasosiego y la tristeza
- La rememoración obsesiva del momento del aborto con todos sus detalles, preguntándose cómo sería el niño
- Culpabilidad y depresión profunda, junto con la “depresión del aniversario”, de la fecha del posible nacimiento o de la fecha del aborto
El Dr. Willke, prestigioso obstetra norteamericano, solía decir que “es más fácil sacar a un niño del vientre de su madre que de su conciencia”, refiriéndose a los continuos autoreproches y deseos de reparación que acompañan al aborto provocado.
Riesgo de suicidio
La Dra. Margaret White de Inglaterra constata: “En una encuesta de más de 2.000 casos de intentos de suicidio por sobredosis en el Hospital de Westminster, el único factor común entre ellos fue el aborto provocado.” También en Dinamarca, el índice más alto de admisión a un hospital psiquiátrico era de mujeres solteras que se habían practicado un aborto.
El Síndrome post-aborto en el hombre
Un aspecto aún más ignorado y olvidado del ya de por sí censurado Síndrome Post-Aborto es su incidencia en el hombre. Aunque a menudo el hombre es el responsable de la decisión, también sufre las consecuencias psicológicas del aborto, con sentimientos de culpa, impotencia y duelo no resuelto.
Unidos por la Vida patrocina en España la iniciativa internacional No Más Silencio de divulgación y terapia del Síndrome post-aborto a través de su página web.

