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Derecho y datos

Qué dice el Cielo

La perspectiva de la fe sobre la vida humana.

Mensaje de Jesús

Hijos míos, vengo a deciros que cuando lucháis por la vida, lucháis por Mí. Lo que hacéis a los más pequeños de estos, Mis hermanos, me lo estáis haciendo a Mí. ¿Por qué, entonces, tantos de vosotros os desentendéis y permitéis que ocurran estas matanzas? ¿Por qué no cumplís Mis Palabras de las Escrituras?

Hijos, un día os encontrareis conmigo. Un día os preguntaré qué habéis hecho con vuestra vida en la Tierra. ¿Qué me contestaréis entonces? ¿Me mentiréis a Mí, que soy la Verdad, diciéndome que no tuvisteis tiempo?

El diablo se está asegurando de que el asesinato sin sentido de los inocentes se haga de manera legal. Él se está asegurando el sacrificio de niños —un sacrificio sangriento— para mantenerse vivo, y os digo y lo declaro al mundo en este día: si no lucháis contra esto sois tan culpables como los que lo llevan a cabo. El demonio ha embrutecido los sentimientos de la humanidad y la ha sumergido en un letargo que la mantiene hipnotizada y ciega.

¡Despertaos, hijos Míos, y luchad contra esta abominación! Yo, vuestro Dios, os llamo a la lucha contra este pecado, con toda la fuerza de vuestro corazón.

Mensaje de 22 de octubre de 1997 recibido por «los Patricks». Publicado en «Invitation to Love Jesus».

María, Patrona de los Abortados

Hijos míos, vengo a vosotros para hablaros del demoníaco aborto, que causa tantos estragos. Os digo que es un crimen contra el Espíritu Santo para aquellos que no se han arrepentido. Hijos míos, os pido que luchéis con vuestras oraciones y con vuestro amor. Debéis luchar contra este demonio.

Es tan demoníaco, que es más peligroso para la tierra que todas las armas que jamás se han hecho, ni se harán.

Apoyad a mis gentes que luchan para salvar a los pequeñuelos, porque ellos (los que promocionan el aborto) no se dan cuenta de lo que están haciendo. Para honrarme, pintad una imagen que me muestre con muchos pequeños abortados de manera que el mundo los vea. Cuando esté pintada, colgadla en vuestra casa y rezad por ella cuando la miréis. Si lo deseáis, colocad una vela y encendedla por los pequeñuelos. Estas pequeñas almas no han tenido nunca una oportunidad, y hay muy pocos para esta lucha contra el aborto. Tomad esta causa en mi nombre. Soy la Patrona de los Niños Abortados. Mis dedos sangran mientras trato de salvarlos.

Mensaje recibido por los Patricks el 7 de julio de 1995.

Diario de Santa Faustina Kowalska

El P. Seraphim Michalenko, MIC, el principal traductor del diario de Sta. Faustina y el postulador de su causa de canonización, escribe lo siguiente:

«En al menos tres ocasiones de 8 de la tarde a 11 de la noche, sintió como si le desgarraran las entrañas. Sufría tanto que pensó que iba a morir. Los médicos no conseguían averiguar lo que le ocurría, y ninguna medicación podía aliviar sus sufrimientos. Más tarde, se le dio a entender que estaba sufriendo esos dolores por las madres que estaban abortando a sus hijos» (Diario, 1276).

El Papa Juan Pablo II puso énfasis en esta relación en 2003 cuando firmó una bendición papal especial para aquellos que rezaran la Corona de la Misericordia por el fin del aborto. La bendición, firmada en la Fiesta de la Anunciación, está dirigida a los Apóstoles Eucarísticos de la Divina Misericordia, y a «todos los fieles del mundo que se unan a ellos ofreciendo el Rosario de la Divina Misericordia… por las madres, para que no aborten a sus hijos; por los niños en riesgo de muerte en el seno de su madre; por un cambio del corazón de los abortistas y sus colaboradores; por las víctimas humanas de la investigación con células madre, de la manipulación genética, de la clonación y la eutanasia; y por todos los gobernantes, para que promuevan la Cultura de la Vida, para poner fin a la cultura de la muerte.»

La vida desde el otro lado de la muerte

Extracto del testimonio de Gloria Polo:

… en el Libro de la Vida, vi cómo el alma de nosotros, tan pronto como se tocan el espermatozoide y el óvulo, se forma una chispa hermosa, una luz cogida del sol de Papá Dios. El vientre de una madre, tan pronto es fecundado, se ilumina con el brillo de esa alma, y cuando se aborta, esa alma grita y gime de dolor, así no tenga ojos ni carne. Se escucha ese grito cuando lo están asesinando y el Cielo se estremece y en el infierno se escucha otro igual pero de júbilo. De inmediato, del infierno se abren unos sellos y salen unas larvas para seguir asediando a la humanidad, y seguir haciéndola esclava de la carne y de todas esas cosas que se ven y se verán cada día peor.

Porque ¿cuántos bebés se matan a diario? Y eso es un triunfo para él (el diablo). Como será que ese precio de sangre inocente ocasiona un demonio más, afuera, y me lavan en esa sangre y mi alma blanca se empezó a poner absolutamente oscura. Después de los abortos ya no tuve más convicción de pecado, para mí todo eso estaba bien.

Gloria Polo: muerta por un rayo y devuelta a la vida.